miércoles, 17 de diciembre de 2014

Pulsión Incesante

Lo siento colgado de mi boca
Sosteniéndose de mi lengua,
Lo siento,
 También en pocas y cortas ocasiones
 Clavado en mis pupilas.
Lo siento, gritando dentro de mi mente
Empujando mi cráneo para descomponerse de esa imagen que mí sentimiento  teje,
Lo siento, entre la agonía
Manipulando sin pausa la maquinaria que me da vida
Manipulando sin pausa ese mirar que me anima y desanima
Manipulando  sobre mí la idea intrínseca de que existe.
Y es mentira, lo se
Lo siento
Puedo sentirlo.
Él es mentira,  
y todo es superfluo
Todo es figuración
 Absurda imaginación,
Pero lo creo, a veces
Para sentirme acompañada
Para sentirme aferrada a algo, a alguien
Para no estar tan a la deriva, sola ahí afuera y acá adentro.
Pero es mentira, lo siento, lo sé!
Sé que no son sus palabras
En mi oído
Ni son sus manos
Dando cuerda.
No son sus miedos ni sus fantasías,
Lo siento...
Todo es una mentira.
A veces  bailotea al ritmo de la máquina que llevo dentro
Da cuerda al instrumento
Me susurra
Me aúlla
Me grita y me calma.
Lo siento
No es
Lo siento,  no puedo ser
Lo siento…
 Esa manivela que da música me insto a correr y a hacer 
Y me perdí en las melodías que no logre componer.
Ahora el llora en un rincón
Yo como el ahora lloro en un rincón,
Lo siento.
Observo y me encuentro dando (me) cuerda
Observo y encuentro que ambos nos fuimos entre la música férrea
Entre el ruido y la fuerza partiéndonos la cabeza,
Intentando olvidar la emoción impuesta
Intentando aquietar los juego de las carnalidades opuestas

Intentando acallar los gritos del sentimiento artificial  que nos asiste sin saber actuar. 
Y ya la melodía es fugaz y la cuerda deja de sonar,
Esqueléticos sentires quedan al pasar
Y yacemos sobre el suelo húmedo 
Inmóviles y sin perpetuidad. 

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