Habito la encrucijada mente del otro
Habito en imaginaciones de otros.
No me reconozco a mi misma
Solo veo mi carne.
Miro atónita la muñeca que se balancea entre estas paredes
de metal y estaño
Y me da vértigo el andar de su triciclo macabro,
Miro como se mira un punto perdido en el espacio
el hueco de mi ombligo sangrando sentimientos atormentados,
Miro por el cielo de mármol
como las estrellas las dibuja un mago,
Miro como en la nebulosa de los que odiaron
toda la carencia de amor que nos legaron.
En nada me reconozco entorno a mi
Nada me pertenece,
Todo es fútil, todo irreal
Nada me asienta en el alma, en este lugar.
Miro como espantada que el cielo es mármol
Y esa maldita muñeca coquetea con mi espanto;
Le revoleo las flores de plástico quemado
Le revoleo las jaulas de pájaros inventados
Pero ella persiste inmóvil a mi lado, y me maldice en silencio con sus ojos macabros.
Miro, miro a la nada misma de mi inconsciencia,
De mi consciencia que ya es de otros
Y no me reconozco, no podría hacerlo.
Miro, en mi inmovilidad mis pies maniatados
En mi inmovilidad esa maldita muñeca a mi lado
En mi inmovilidad de cuerpo mutilado.
El todo de mi mundo vive aparentando
El todo de mi mundo vive atropellado
(En mi cabeza, en mi insuficiencia)
Miro, y veo enfrascado, todo el amor que contuve y ahora
estalla por los lados
Miro y veo encajado, todo el palabrerío que no llego a ningún
poema realizado
Miro y veo a mi lado, la pálida muñeca con mi vestido
rasgado.
Miro y veo a mi lado, la sombra ferviente de lo que fue mi
sueño en años
Miro y veo a
mi lado la imagen de mi como un espectro negado...
Miro y veo
acurrucados todos los recuerdos que no me olvidaron
Miro y veo a
mi lado esa maldita muñeca llevándose mi vida envuelta, en mi vestido rasgado.
Miro y veo
con espasmo, como ella vuelve con su triciclo oxidado a mi vientre desencajado y se lleva mi consciencia para sentir algo.
Miro y veo oscilando la realidad que vivo y la que en mi vive aparentandoMiro y veo a mi lado, la cabeza de la muñeca en mi triciclo colgando.