jueves, 21 de junio de 2012

Cuerpos reprimidos


En la llama profunda de un apremiante fuego
En la sombra del humo que contamina los ojos de gris etéreo
Su figura desmigada ya no siente en su cuerpo el temblor.
Caen gotas de lluvia que más que lluvia son llanto,
Caen las máscaras rendidas de tanto espanto
Cuadro siniestro el intentar ver entre el flagelo de lo irresuelto el sentir de los cuerpos.
Pintura devenida en menos, que congelamiento habrán sufrido sus pintores ante semejante acto de delirio inexperto?
La tinta contornea la imagen invisible de todo lo aparente
De todo lo llamativo de los cuerpos jugando a un sexo sin atreverse.
Columnas inmóviles en el terciopelo desdibujado
Columnas torpes con cuerpos y cabellos enredados,
Más mujeres que hombres jugando al encanto
Y la saliva de los dioses todos mutilados
Imagen irrelevante del suceso histórico del éxtasis en los ojos de los cuerpos jugando a ser otros
De los cuerpos jugando al sexo sin sentimientos tontos.
La llama incandescente que desciende y asciende sin dar cuenta de lo mismo
La lluvia como saliva de los besos entre lenguas de espinas
El las pieles todas sutiles
En la envestidura de máscaras intervenidas.
El perro baboso del reproche contra los seres tontos
Los huesos quebrados de los llantos humanos
Todos encontrados en un conjuro de cuerpos y espasmos
La pintura exótica de los cuerpos encontrados
La saliva que cesa de solo rosar los labios con cierta impaciencia
De los roses de los cuerpos en contradictoria apariencia
En sublime descendencia de la piel que permanece;
En roses que cuando llegando al nirvana estremecen
Peligroso y casi mortal ritual de los físicos sudando
Contagiosa emoción de los sin cuerpos jugando al sexo y el espasmo.

jueves, 14 de junio de 2012

De rodillas


Caminando sin ánimos de ver,
Sin ánimos de encontrar otro compadecer, entre la niebla encontré a un hombre juzgándose.
Vi sus pies caer sobre un pozo cruel,
Las espinas rosando su piel,
El embrujo de sus ojos jugando a perder,
Nada más una ventana lejana hacia que su cuerpo se arrastre con desgana.
Pobre de el atónito, incrédulo
En la abrumante sensación de saberse simple y ficticio cuerpo.
Ver que solo es sombra de indigente pensamientos
Solo representaciones de la calamidad del corazón y el cuerpo.
Caía, de prisa al pozo profundo de su desconsideración para con la vida, para con la risa,
Lo vendía todo como quien vende mentiras,
Lo delegaba todo como quien se cansó de los juegos de la codicia,
Lo envenenaba todo como quien se cansó de los seres y la vida.
Juego macabro es su llanto y su desesperante corazón agitado
No quiere quedarse pero se estanca, se ancla, se encarcela y se justicia sin causa.
Pobre de el mísero actor en actos sin resolver,
Pobre de aquel con rodillas quebradas de tanto suplicar no verse perder otra vez. 

sábado, 9 de junio de 2012

Sin tangos, sin razón...



Era como un tango sin melodías
Todo el resplandecer intranquilo de mi consciencia,
 Inconsciente
De mi yo intentado ser otro.
Era la melodía olvidada de las desfragmentaciones que habría para entonces sufrido mi alma.
Pero ahora no descanso,
No puedo hacerlo,
Dormir sin sueños para mí no es dormir
Y siento,
A veces,
Como entre las tiniebla de la densa brisa
Que mis sueños huyen por los senderos por donde se conquistó alguna vez mi risa.
 Y entonces no existe en mí el tango
¿Qué sentido tendría escucharlo si no siento la risa
Si no existe más que el dolor sin el mismísimo dolor?
No tendría ningún sentido,
Como mí ahora,
Un ahora nulo por falta de certezas que ni siquiera sé si quiero.
Incomprensible emoción que se desvanece
Y luego resurge aun con más ánimos de bendita resurrección
Que en verdad es como la muerte irresoluta pero inquieta.
Y entonces ahora veo en los senderos la oscuridad
Aun estando repleta de luces todas las calles,
Como la majestuosa idea corre generando melodías
Aun veo como por entre la marea de mi descontento
Brota de mí,
 En algún recóndito espacio de mi mente encrucijada
Un sentimiento que me asecha y me llevaba a la desgana.
Desgana de escuchar las melodías antes amadas
Desgana de saberme pobre
Desgana de ser felizmente infeliz,
Por qué un infeliz es también feliz
La infelicidad viene de la felicidad porque si no la primera
No le sería permitida por sí mismo a ninguno.
Y me retrotraigo,
Me desvanezco
Me consuelo con los versos que no eran más que simples versos
Pero que sin embargo tenían toda la riqueza y la certeza de un gran verso
Y es que es del corazón de lo que no se puede escapar,
Aun ni siquiera sin él se puede escapar de el
Porque sin el quedaran para entonces,
Para la posteridad,
Las melodías y las prosas que se realizaron luego de sufrir y amar.
 Y para entonces, para el hoy
Pensar,
Pensar que esto es incoherente
Como pensar que también el pensamiento es incoherente,
Por qué el pensamiento y el corazón no podrán ir nunca juntos por los senderos
No puede convivir el uno con el otro,
Como tampoco puede convivir el uno sin el otro,
Solo son momentos y hay que divisarlos para que no brote la confusión.
Para algunos será la razón,
Para otros el corazón
Pero la realidad de mi hoy es que ya ese tango me congela
La columna inmóvil apoyada sobre el paredón.
Y no puedo mas que sentir ganas de llorar,
No puedo más que mirar el sendero
 Junto con miles de mis mascaras que han quedado en los bancos de la desbastada ciudad
No puedo más que buscar los disfraces que me llevaron a ocultar la verdad,
La única verdad,
Ni siquiera sé porque necesito la verdad
Si después de todo no creo demasiado en las verdades,
Pero una fuerza me impulsa a buscar
Y a veces ese impulso me atrapa aunque intento escapar.
Y el tango suena en mí,
Quiere revivir
Pero no podrá revivir en mí!
Hoy me opongo a él,
Esta noche me opongo a él.
Hoy no puedo dormir con el cansancio de mi cuerpo,
No puedo dormir con las miles de melodías sin versos
No puedo dormir con mis miles de versos
No puedo dormir sin sueños
Porque entonces,
Para entonces ya habría muerto.