lunes, 1 de junio de 2015

Condensados

Vení a decirme que no,
Por qué no.
Vení a refregarme tu odio que supone amor
Vení a decirme que no,
Por qué no.
Cuando la noche me agota
Y la consciencia es derrota
Vení a decirme que no,
Por qué no
Esta herida es la que me carcome
Y me lacera la espalda,
Por eso,
Vení a decirme que no
Por qué no.
La omnipotencia me corroe
Mientras jugueteo con vos;
En el espacio indeciso de mi mente
Juego con vos
Vení a decirme que no.
Que no es así
Que no es real
Que  no formas parte de esta realidad.
Pero no
Por qué no?
Vení a decirme que no.
Podemos estar a la altura de lo que nos conmovió
Vení a decirme que no,
 Por qué no
Sos ese reflejo de lo que logre reconstruir de vos,
Vení a decirme que no.
Que no existo en tu imaginación
Asi puedo descolgarme de esta ilusión;
Vení a decirme que no
Asi los sueños me dejan dormir tranquila lejos de lo que tejí de vos.
Vení a decirme que no
Y posate sobre esta cama húmeda de agotada imaginación,
Vení a decirme que no
 Mientras me rosas el oído
Con infestados balbuceos  de falso estupor 

Veni a decirme que no.

viernes, 10 de abril de 2015

El Cerdo de Marion Peck

El cerdo se come las manzanas
Una niña gorda se mece en la resquebrajada hamaca
Afuera hay sol y nubes
En la casa los sirvientes juegan al desconsuelo
Y la gran familia en el patio se mofa de los recuerdos.
El cerdo se come las manzanas
Y en su comer alimenta la postal de la desdicha pagana.
Alguien de la familia llora
Adentro, alguien de la servidumbre muere
La niña gorda aumenta la velocidad de su hamaca
El cerdo gruñe
Y suena Sinatra
Mientras las viejas de sombrero se abanican a la sombra,
Mientras el peón de la hacienda se monta a la señora
Mientras la sirviente muere al dar a luz
Y afuera mueren las manzanas
De la primavera que hubo en algún tiempo en esa casa.
Y la niña gorda se hamaca
Pidiendo a las nubes que dibujen realidades menos macabras.


viernes, 13 de febrero de 2015

Muerte en la alcoba

Una mortaja
Una máscara.
No, nada de eso,
Solo su rostro.
Tal vez enmascarado…
Sí,  eso puede ser
Su rostro tal vez enmascarado.
Solo sus palabras
Su lengua.
No, capaz que solo su música que trepa
Si, su lengua y su música que trepa
Por mi cama a mi consciencia.
Su cuerpo…
Los cuerpos
Las sabanas.
No,
Tal vez solo el pendiente de un cuerpo que clama
Aunque en calma
Un poco de esa anestesia barata;
Un cuerpo recostado sobre mi cama en la nada, como anestesia de nada,
Si eso,
Un cuerpo recostado a la nada.
Y su lengua macabra
Y su cara enmascarada
Y mi sombra como sabana que lo ata,
A él.
Si, lo ata
A él.
Al resto que queda de mí
Al pedazo putrefacto de mi cabeza
A mi pupila intrépida
Si mi pupila que lo lastima y aprieta;
Eso es, su cuerpo que yace desconfigurado
Mi cama como idealización del deseo despejado y anhelado,
Si eso es,
La desconfiguración de los deseos vanos.
En el tiempo que no es
En la inconsciencia del deseo en espera
En la mortaja de las horas que llevamos a cuestas
Y nada más.
Solo negro
Solo mascaras

Solo cuerpos como pendientes.