jueves, 11 de julio de 2013

Reloj musical

Sentí las caricias en la música
Los aromas en el tiempo y la angustia,
Los placeres en las sabanas de pasado húmedas.
Sentí el frío en los huesos
Lo ininteligible del deseo oculto y opuesto
En cada silencio resquebrajado en tiempos.
Y ahora acá, sola entre tanto inmovilidad,
Un rompecabezas desencajado frente a mí
Junto al desconsuelo huyendo seguir;
Leo libros derramados con palabras de ayer
Y mi mente se marea viendo las fotografías de la pared.
Pobre de mi acá sentada intentando ver
La figura borrosa de quien quiso ser,
La imagen con perfumes y notas de aquel tiempo que ya se fue.
Abrumante pesadilla de mi noctámbula estupidez
Sintiendo los aromas de el,
Mutilándome de a poco en sentimientos de pus y miel.
Macabra imagen de mi misma que me llevan sin saber
Al encadenamiento voluntario a mi propio ser.
Imagen retórica en colores pastel
Y música de fondo que no cesa de remover ilusiones buscando un renacer.
El tiempo agota y nos agotamos con el tiempo
Pensar que habrá sido hace que no sea de nuevo
Y la nostalgia me atrapa por entre los sueños,
Perder el segundero es perder sucesos
Y las sonrisas se vuelven opacas con la vorágine de los destiempos,
Los labios queden secos por carnalidades que suenan a relojes viejos
Y el rompecabezas sigue desencajando en esta mesa como espejo.
Mañana será otro día con otras notas
Y tal vez nuevamente la música me acaricie
Y tal vez dibuje mi sonrisa
Y tal vez encuentre mi abrigo en las sabanas húmedas
Y tal vez duerma con sueños inagotables
Y tal vez sonría pensando que ya no es tarde.

miércoles, 3 de julio de 2013

Mil ratas en mi techo

Tal vez la noche envolvente
entre las callejuelas vacías de un todo con nadie,
entre las hendijas desnudas de las casas sin humo
entre miradas ocultas de quienes sueñan desnudos,
entre mi yo despierto y mi inconsciente atormentado
juegue conmigo este juego de palabrerio delegado.
tal vez en la noche, inconsciente
ahogada por el desvelo y la inercia,
juegue conmigo como juega aquella rata sobre mi cabeza
como juego yo con tantas cosas sobre mi mesa
entre el desorden de papeles gastados y cigarrillos apagados,
incomoda en la incomodidad del veneno que se ve por las ventanas
veneno tal vez de no saber mas nada
de copiar con la mejor tinta las palabras antes lanzadas,
de llorar con la mejor sonrisa las emociones ya por otros olvidadas.
tal vez la noche envolvente
no sea mas que el autoflagelo de tantos nadies de todos,
de los silencios en ronquidos sordos.
tal vez la noche envolvente
ya no diga nada,
por que no es mas entonces
que la simple compañía de las somnolientas almas.
tal vez la noche envolvente
entonces...
no diga mas nada,
por que no es la mente de tantas ideas desordenadas
ni la culpable del insomnio de esta cabeza mareada.
Culparla para que?
si la luna no es consciente de mi como yo de su hermosura!
y vuelvo entonces a la taza de café derramada
a la pila de papeles acumulada,
a los cigarrillos aniquilados,
a mis huesos doloridos de cansancio,
al fingir de las ficciones imaginadas,
a la lectura de versos copiados y pegados,
al caleidoscopio de la vida misma.
Y la luna ya se esconde entre las vigas de las ventanas...
y la noche se aparta
y entonces saludo a ese enorme circulo sobre mi cabeza,
y a mi rata, a los ratones de mi techo,
y me acurruco en mi misma
y me veo en las estrellas
y sueño entre nubes de nadie
en un mundo que aplasta
y en el sueño recojo una pequeña flor
soñando tenerla en mi mano al despertar.
y todo se funde
el sueño es feliz!
mañana la noche sera igual
y todas las noches serán iguales,
pero a diferencia nuestra...
la luna nunca volverá a ser la misma
entonces volveré a acurrucarme sobre mi
intentando soñar ser como ella.