Sentí las caricias en la música
Los aromas en el tiempo y la angustia,
Los placeres en las sabanas de pasado húmedas.
Sentí el frío en los huesos
Lo ininteligible del deseo oculto y opuesto
En cada silencio resquebrajado en tiempos.
Y ahora acá, sola entre tanto inmovilidad,
Un rompecabezas desencajado frente a mí
Junto al desconsuelo huyendo seguir;
Leo libros derramados con palabras de ayer
Y mi mente se marea viendo las fotografías de la pared.
Pobre de mi acá sentada intentando ver
La figura borrosa de quien quiso ser,
La imagen con perfumes y notas de aquel tiempo que ya se
fue.
Abrumante pesadilla de mi noctámbula estupidez
Sintiendo los aromas de el,
Mutilándome de a poco en sentimientos de pus y miel.
Macabra imagen de mi misma que me llevan sin saber
Al encadenamiento voluntario a mi propio ser.
Imagen retórica en colores pastel
Y música de fondo que no cesa de remover ilusiones buscando un
renacer.
El tiempo agota y nos agotamos con el tiempo
Pensar que habrá sido hace que no sea de nuevo
Y la nostalgia me atrapa por entre los sueños,
Perder el segundero es perder sucesos
Y las sonrisas se vuelven opacas con la vorágine de los
destiempos,
Los labios queden secos por carnalidades que suenan a relojes
viejos
Y el rompecabezas sigue desencajando en esta mesa como
espejo.
Mañana será otro día con otras notas
Y tal vez nuevamente la música me acaricie
Y tal vez dibuje mi sonrisa
Y tal vez encuentre mi abrigo en las sabanas húmedas
Y tal vez duerma con sueños inagotables
Y tal vez sonría pensando que ya no es tarde.