No te arrodilles más
Tus dientes parecen de duro y rancio metal,
No te arrodilles más
No hay perdones donde se manipula sin piedad.
Aprietas las muelas una vez más
Tu mandíbula se quiebra por no poder gritar
La lengua te carcome la mente hasta estrangular tu suplicia
irreal
Y todos aquellos
pensamientos recurrentes comienzan a estallar;
Se esparcen inquietos por todo el lugar
Pedazos de desconsuelo que no supiste truncar
Mientras la saliva humedece la fría verdad,
No te ensucies tus manos cavando donde solo queda putrefacta
ficción de inventada realidad.
No te ensucies más
Que los gusanos te comen el cerebro mientras no podes
hablar,
Tantos versos irresolutos no iban a resultar
Enredarse en novelescas palabras no resulta en este lugar
Fingir lo inteligible no es mérito sino crueldad
No te dibujes más,
La maldad solo es gráfica cuando se la puede fotografiar.
Gritas clemencia y pedís piedad
Pero los versos se enredan en tus rencores por no saber
perdonar
Corres en tiempos pausados que se cansaron antaño de
suplicar
Y los pies se manchan de sangre entre los libros que no
supiste cobijar.
No gruñas más,
De animalesco sentir solo te queda la rabia y tu espeluznante
carnalidad
La melodía inquietante te transforma sin más,
Y caes de rodillas
muriendo un poco más.
De nada sirve escupir falacias y titubear
Los cobardes se cobijan en los juegos que abandonaron los
que no supieron jugar
En las tablas de aquel juego solo queda irresoluta vida de
quien no supo amar
Y se contagian todos los peones ciegos por el egocentrismo que la reina les supo regalar.
No te creas caballo si tus batallas no logras cabalgar
No te arrodilles esta noche, ni ninguna noche
No te arrodilles más
Tus dientes parecen de rancio y duro metal
No te arrodilles más
Que los jugadores se inquietan
Y tu cuerpo estalla por no poder sentir más.
No te arrodilles más
Que los perdones no surgen desde rodillas que son simple exteriorización
de lo carnal
No te arrodilles más,
Que los miedos te congelan el cuerpo y quedas petrificado en
aquella vieja realidad
No te arrodilles más,
El juego está en marcha y los peones a punto de llevarte al
final
No te arrodilles más,
De rodillas no podrás cabalgar tus sueños de libertad.