jueves, 28 de agosto de 2014

Impoluta/Antónimo

Que es lo obsceno?
El subir y bajar de las camas
El tocarse los cuerpos
El mojar las sabanas
El andar sin ropas.
Que es lo obsceno?
El sucumbir en palabrerío idiota
El carcomer las mentes con mentiras cortas
El escupir el cielo repleto de derrotas.
Que es lo obsceno?
El despreciar el mundo
El despreciar la sangre
El despreciar la fe o los conceptos sociales.
Que es lo obsceno?
Que es lo obsceno, la obscenidad?  
Que es lo impúdico, lo inmoral, lo concupiscente, lo escabroso, lo grosero?
Qué?  si no más  que simple flagelo de vos mismo
Qué?  si no más que la epidemia de tu mente
La desgracia de tu arte.
Que es lo obsceno?
El blasfemar la idea
El carcomer la brecha ínfima de realidad superflua
El roer la cavidad irrisoria del pensamiento como una gangrena en las venas. 
Que es lo obsceno?
El hacer conjugar estas palabras de modo que no se note que son las mismas
Que es lo obsceno entonces?
La magnífica manera de confundirnos
La magnífica manera de contagiarnos
La magnífica manera imponderable de extasiarnos en los cuerpos y las carnes
Y las formas y las mentes, y las almas y los coqueteos (in) prudentes que la razón comete.
Que es lo obsceno entonces?
Las azarosas manías puestas a cuestas de todas las preguntas con sus posibles respuestas
Las misteriosas lenguas compuestas de todas las orgias regaladas en estas letras.
El formidable cuadro tableado posando entre las piernas
El fornido truco de los juegos de mesa
Donde los peones posan a nalgas descubiertas
Y las reinas ganan las batallas al rey que las acuesta.
Que es lo obsceno, para vos ahora?

martes, 26 de agosto de 2014

Contact

Siempre acudías esquivo y confuso
Trayendo la desmesura de los versos en los calzones
El pucho entre los dedos
Y la cabeza entre los tobillos.
Siempre buscando por el suelo lo que no hallabas en razones
Trayendo esa rara manía escurrirte entre las sabanas gastadas
De mi cama desarmada
O cualquier cama que te cobijara
Así, tal vez, te percibí la otra noche
Un poco tenso o un tanto erguido, o un tanto vos o un poco yo…
Que importa?
Sé que te vi con la mirada clavada en las ideas que te acorralaban;
Así te descubrí la otra noche
Y todas las noches.
Y entonces agotada, desquiciada
Note que  eras yo, o yo era vos
Ya no se…
 Ni me importa.
Lo real es que tu perfume está en mi cama
Y te sentí bajando y subiendo de ella
Te sentí escribiendo a cualquier hora
Las ideas opuestas de tu cabeza rebotando en mi cabeza.
Estabas ahí, palidecente
Escribiendo incesantemente los versos que te venían
Parecías el Pessoa que coqueteaba sobre la silla mientras escribía por encima del armario.
Pero estabas en mi cama
Tendido
Frio
Pálido
Entumecido
Y escribías mientras gemías
Y retorcías las ideas hasta inventarte una salida
Y razonabas a la nada de mi mirada entorpecida.
Así me gustaba encontrarte
Entre el flujo de los razonamientos que solo se descubren de noche
Y en la cama
Entre las piernas húmedas de los huéspedes de las ideas gastadas
En la cama chueca de los escritores de páginas olvidadas.
Así te percibí la otra noche y todas las noches
Siempre con la cabeza en los talones
Por qué creías que las ideas estaban a mediana altura
Pero te colocabas a esa distancia por que te gustaba coquetear con la idea del suelo y el cielo
Y ahora estas
Tendido
Frio
Pálido
Entumecido.
Y ahora estas
Sobre la cama que es mía y ya te corresponde
Sobre este altar de Egos que se carcomen
Ahora estas y estoy
Y estas sobre mis talones
Y tus talones están sobre mi cabeza.

martes, 19 de agosto de 2014

Codex

Su cabeza es de lobo
Y es todo lo que se.
Ahora duermo en la cama junto a el
Y lo roso entre las sabanas viéndolo compadecer,
Tiene cabeza de lobo y ojos de Neptuno
Pero nada lo altera más que mí respirar profundo.
Me dice que no respire y me callo, me calla…
No quiere sentir mi calor y entonces me enfrío,
Pero la noche lo extasía y lo sacude
Y danza entorno a mí
Y me clava las pupilas…
Y me devora, integra, en trance, como en el nirvana.
Me lame y me relame, me saborea y escupe
Me acaricia para morderme, para moldearme (a su manera y semejanza)
Y clava sus ojos enormes sobre mi, masacrada por el... para atormentarse siempre (o consagrarse)
Y arranca mis ojos y los mete en una cajita para poder verme,
Y me aniquila para ya no verme.
Ahora me acurruco a su lado cada vez
Y le contengo el llanto que no deja ver
Y le tomó por sorpresa los sueños que deja caer
Se los coloco luego todos juntos  en sus pantuflas para el amanecer.
Ahora somos uno, le susurro…
Y el tiembla
Mientras yo rio a carcajadas
Ahora somos uno…
Ahora somos uno!
Porque ya somos tres y danzamos bajo la luna que no puedo ver
Que ya no puedo ver.
Está atrapado dentro de mi cabeza
En ese mundo enorme donde brillan las ausencias.
Ahora es mi escultura predilecta
Dentro de la configuración que elijo para comenzar el día, inquieta.
Buen dia, le susurro mientras lo acaricio y me acaloro…
Bienvenido a mi universo
Te invito a dormir tranquilo
Los sueños ya están dentro de las pantuflas para el amanecer que escogimos.
Ahora es enorme su cabeza de lobo y lo acaricio bajo las sabanas
Y lo congelo  asi de enorme para mañana.
Buen dia, le susurro mientras lo acaricio y me acaloro,
Buen dia a dormir tranquilo.
Ahora es enorme su cabeza de lobo y lo acaricio bajo las sabanas
Y lo congelo  asi de enorme para mañana.

lunes, 4 de agosto de 2014

Ensayo de Suicidio (Fragmento)

Me sentaba todas las noches en el escritorio. Amaba sentarme allí con la luz encima de mi cabeza y la puerta a mis espaldas casi pegada a mi silla. No importaba tanto el escribir o el escuchar algún soneto o hacer bollitos de papel o soniditos con la punta del lápiz, rascarme la cabeza o tocarme.  Importaba sentarme allí, en mi lugar… en mi mesita de jugar. Abrir y cerrar los cajones, encontrar alguna nota vieja de amores de infancia, alguna piedra nunca arrojada por los vidrios, alguna nota nunca enviada a nadie, algún pañuelo con sangre o con mocos de hace años, abrir y cerrar los cajones, abrir y cerrar los cajones, y escuchar el sonido, cada vez más rápido, cada vez más fuerte, cada vez más frenético, abrir y cerrar los cajones, abrirlos y cerrarlos con la ilusión de que todo acabe.
Observe el cuchillo que siempre había sobre mi escritorio, detenidamente, como si recién lo hubiese hallado, con la sorpresa de un niño que descubre en el cielo un avión por primera vez.  Cerré y apreté mis ojos lentamente, sudando frio, sintiendo el vértigo correr por mi sangre, sintiendo la inquieta emoción que rebotaba en mi cabeza buscando expandirse. Tome el cuchillo con ambas manos entrelazadas y ejercí fuerza sobre el filo, sentí un ardor que me quito el aliento, pero no grite, no quería despertar a mis padres. El cuchillo cayo a mis piernas y vi la sangre, y quise más! asique subí mi pollera y me tajee la pierna, y la otra, y un poco más abajo y un poco mas arriba y más y más y más y llore silenciosamente. Lo que se reprime se potencia, asique corte, corte hasta el ahogo del llanto y la sangre desmesurada que veía caer chorreando por la silla hasta llegar al suelo en gotas como lluvia y entonces ahí observe, me observe y me detuve y respire profundamente y contemple el rojo, el silencio de la noche, el afuera. Me detuve en el tiempo junto a la oscuridad atroz del cuarto, sintiendo el ruido inquietante de mi mente que repetía la sonoridad de los cajones que abrían y cerraban. Ya no podía sopórtalo más, no era el ruido del abrir y cerrar, no era la oscuridad, era algo más, era la oscuridad en mí, el rojo que me llamaba, el negro que me tomaba por sorpresa. Asique tome aire… apreté los parpados y clave de lleno el cuchillo en mi estómago y sentí salir sangre de mi boca, y de mi estómago y de mis piernas y de mí, de mi cuerpo, de mi ser. Sangre horrible por doquier y luego calor, frio, frio, calor y espasmo y sudor y música y negro.

Negro