Sonaba un viejo blues de fondo
La luz era cálida, como de vela,
El mecía su cuerpo al son
Me miraba, fijamente, íntimamente.
Todo era seductor,
El aroma del vino
Su contorneo,
La música, la luz,
El frío de afuera que se veía por la ventana.
Yo lo observaba hasta sentirme intimidada por completo,
Lo observaba y miraba el fuego
Miraba el vino
Miraba mi cabeza.
El parecía no sentirme por momentos,
Yo sentía que él no me sentía por momentos
Aunque nunca sacamos nuestros ojos del otro.
Me exalto el sentir su mano en mi rostro
Tan pesadamente como suave,
Tan fría como tibia.
Solo lo mire, con pausa
Con intrépida templanza
Y esboce, con esfuerzo una sonrisa.
Mi cuerpo estaba trémulo
El me tomo por los hombros y me fue llevando hasta su cama;
Y era suave
Y cálido
Y me gustaba sentir su aliento sobre mi boca,
Tan cerca.
Podía sentir el aroma del vino en el perfume de su
respiración
Podía sentir su sexo en mi entrepierna
La agitación que el deseo genera.
Me vi, inmutable, solo sintiendo.
El solo me observaba,
Tal vez incrédulo.
Yo solo lo miraba contornear su cuerpo
Solo olía su aliento
Solo lo tocaba con pausado deseo.
De repente el me empujo a la cama…
Y lo espere.
Entonces cuerpos
Y sabanas
Y fluidos
Y deseos
Y contornos y bailes y coqueteos;
Y entonces otra cama
Otro cuerpo
Otro dormir entre piernas y nada más.
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