La materialización del ser,
Como pintura inherente que nada tiene que ver con la vida,
Como el cuerpo que yace a la costa de una razón indefinida.
Así mi alma, cubierta de vano cuerpo
Me impulsa, se ajusta y discute conmigo misma,
Con mi mente un tanto enferma, con mi desquicio y mis
perturbantes penas.
Así como la miel de las ideas,
Recojo lo que queda de mí.
Ser casi impenetrable que nada entiende de lo que algunos
creen sentir
Nada comprendo ahora de otros y menos de mí,
Hay llaves ocultas en todo el terreno circundante
En el terreno de mi cuerpo que no es mío y en cuerpos de
otros a los que tampoco les pertenece.
Busco las ideas y me aferro solo a ellas,
Pero salen un tanto toxicas y solas se conducen al vomito
irreversible de la ignorancia y la derrota,
Pensamientos que pujan para nacer,
Yo ya no tengo fuerzas de pujar,
Ya no quiero que nada nazca, este mundo es demasiado cruel.
Las ideas terminan resultando vanas
Y entonces queda solo el cuerpo que también es nada,
No me sirven velas apagadas para mi terror a la oscuridad desquiciada
No me sirven las sonrisas olvidadas
Ni las pasiones inventadas,
Nada más quiero,
Nada más me convence,
Tanto mienten los seres que habitan todas las mentes que no
les pertenecen!
No me vengan con soluciones indiferentes
Solo la búsqueda puede salvarnos de la podrida enfermedad
del demente,
Dejen que comamos locura y pisemos la mierda
Las palabras que se despojan sin sentidos solo sirven para
guerras.