martes, 30 de diciembre de 2014

Deseo de abril

Sonaba un viejo blues de fondo
La luz era cálida, como de vela,
El mecía su cuerpo al son
Me miraba, fijamente, íntimamente.
Todo era seductor,
El aroma del vino
Su contorneo,
La música, la luz,
El frío de afuera que se veía por la ventana.
Yo lo observaba hasta sentirme intimidada por completo,
Lo observaba y miraba el fuego
Miraba el vino
Miraba mi cabeza.
El parecía no sentirme por momentos,
Yo sentía que él no me sentía por momentos
Aunque nunca sacamos nuestros ojos del otro.
Me exalto el sentir su mano en mi rostro
Tan pesadamente como suave,
Tan fría como tibia.
Solo lo mire, con pausa
Con intrépida templanza
Y esboce, con esfuerzo una sonrisa.
Mi cuerpo estaba trémulo
El me tomo por los hombros y me fue llevando hasta su cama;
Y era suave
Y cálido
Y me gustaba sentir su aliento sobre mi boca,
 Tan cerca.
Podía sentir el aroma del vino en el perfume de su respiración
Podía sentir su sexo en mi entrepierna
La agitación que el deseo genera.
Me vi, inmutable, solo sintiendo.
El solo me observaba,
Tal vez incrédulo.
Yo solo lo miraba contornear su cuerpo
Solo olía su aliento
Solo lo tocaba con pausado deseo.
De repente el me empujo a la cama…
 Y lo espere.
Entonces cuerpos
Y sabanas
Y fluidos
Y deseos
Y contornos y bailes y coqueteos;
Y entonces otra cama
Otro cuerpo
Otro dormir entre piernas y nada más.


miércoles, 17 de diciembre de 2014

Pulsión Incesante

Lo siento colgado de mi boca
Sosteniéndose de mi lengua,
Lo siento,
 También en pocas y cortas ocasiones
 Clavado en mis pupilas.
Lo siento, gritando dentro de mi mente
Empujando mi cráneo para descomponerse de esa imagen que mí sentimiento  teje,
Lo siento, entre la agonía
Manipulando sin pausa la maquinaria que me da vida
Manipulando sin pausa ese mirar que me anima y desanima
Manipulando  sobre mí la idea intrínseca de que existe.
Y es mentira, lo se
Lo siento
Puedo sentirlo.
Él es mentira,  
y todo es superfluo
Todo es figuración
 Absurda imaginación,
Pero lo creo, a veces
Para sentirme acompañada
Para sentirme aferrada a algo, a alguien
Para no estar tan a la deriva, sola ahí afuera y acá adentro.
Pero es mentira, lo siento, lo sé!
Sé que no son sus palabras
En mi oído
Ni son sus manos
Dando cuerda.
No son sus miedos ni sus fantasías,
Lo siento...
Todo es una mentira.
A veces  bailotea al ritmo de la máquina que llevo dentro
Da cuerda al instrumento
Me susurra
Me aúlla
Me grita y me calma.
Lo siento
No es
Lo siento,  no puedo ser
Lo siento…
 Esa manivela que da música me insto a correr y a hacer 
Y me perdí en las melodías que no logre componer.
Ahora el llora en un rincón
Yo como el ahora lloro en un rincón,
Lo siento.
Observo y me encuentro dando (me) cuerda
Observo y encuentro que ambos nos fuimos entre la música férrea
Entre el ruido y la fuerza partiéndonos la cabeza,
Intentando olvidar la emoción impuesta
Intentando aquietar los juego de las carnalidades opuestas

Intentando acallar los gritos del sentimiento artificial  que nos asiste sin saber actuar. 
Y ya la melodía es fugaz y la cuerda deja de sonar,
Esqueléticos sentires quedan al pasar
Y yacemos sobre el suelo húmedo 
Inmóviles y sin perpetuidad. 

viernes, 26 de septiembre de 2014

Epitafio

Me vi caminando bajo la lluvia,
Lo recuerdo todo
Había sentido el pelo mojado
Las mejillas mojadas
Las ropas mojadas.
Había visto el gris y el todo
Y me había preguntado como al pasar si alguien le importaría mi existencia
De cosa, de carne, de ser, de lo que fuere
Y escuche el eco de mi pregunta en todas las paredes
Lo vi reflejado en los ojos de los desconocidos transeúntes
En todos los móviles sin gentes
En todos lo edificios con sus coquetas pendientes
Y pensé entonces que también yo seria algún pendiente,
De alguien, de algo o de mi misma
Un pendiente en la idea irrealizable
un pendiente suspendido en la materia del universo
Como nada, o apenas poca cosa
o como un todo de una idea que aun reposa.
Nada, una molécula más en el suelo y en el aire
Simple masa devenida en carne.
Y me vi, sola, parada bajo la lluvia
Como perro mojado
Llorando el mundo
Inmundo.
Y llegue a cuestas de mi misma
Al piso que comparto con desconocidos
Y me abrí la blusa
Y me despoje del calzado y de los calzones y del todo.
Me despoje y mire al frente a un viejo testarudo
Lleve mi cuerpo hacia él y lo incite a que tocara mis pechos,
Necesitaba sentir algo
Y sentí el frío de sus manos rugosas ,
El sonido de su salivar horrendo
El aroma de su sexo
Y me vino la náusea.
Luego llore hasta caer al piso y me arrastre por el suelo hasta mi cuarto…
Y tome un martillo y apunte a mi cráneo,
Pero no tuve el coraje.
Asique seguí sosteniendo el martillo y observe mi cuerpo
Y comenzó la música
Sentía el retumbar de ella en las paredes de mi cabeza
Y tuve pánico y grite!
Y me sacudí
Y empecé a tocarme y lastimarme
Y atornille mi mano.
Tome un clavo oxidado y de un martillazo la clave en el escritorio
Luego no podía con la otra asique llame al que me toco los pechos
Grite fuerte su nombre hasta que vino
Y me encontró chorreante de sangre.
El idiota me observo largo rato y lo deje tocarme
Y le pedí extasiada que clavara mi mano,
La otra,
Y me observo con sus ojos brillantes y temerosos
Me paso su lengua por el rostro
Y entonces lo hizo
Y lloro
Lloro con fuerza.
Le grite que se fuera
Y tararee a los gritos esa canción que tenía dentro de mi cabeza
Asique el miro mis tetas y cerró la puerta.
Y me quede ahí
Quietecita moviendo el tronco de lado a lado,
Anclada a mi escritorio
Con el espejo enfrente que me obligaba a verme
Y me vi
Pero no quería verme!
Me grite que era mentira
Que todo era fantasía.
Pero llego la enfermera
Con su olor floral horripilante,
Siempre en el piso con su detestable aroma
Siempre con esa sonrisa falsa como sombra
No me caía en gracia.
Asique cuando vino a mí,
 Luego de verla vomitar por ver mis manos masacradas sobre el escritorio
La escupí
Y le dije que se meta su olor a flor en el orto,
Que no lo quería en mi cuarto,
Pero la muy perra me inyecto algo
Se aprovechó de mis manos atornilladas y me inyecto fácilmente
Esta vez no pude rasguñarla y me enoje conmigo
Pero después su veneno me durmió y el resto es negro.
Al despertar más tarde, o al día, o a los días
 Las manos me dolían
Y me dolían más los pensamientos
Y todo el suceso histórico de sentimientos.
Todo se mareaba y remolineaba en mi cabeza
Y el soneto iba acallando de a poco
Y la solemnidad se hacía plausible
y me veía como alienada, fuera de mi
En calma, en negro.
Tenía las manos atornilladas al escritorio…
No, en realidad no era eso.
Tenía los pensamientos atados a mi mente como escritorio
Y la lengua anclada en un mar de saliva donde naufragaban ideas ignotas.
Yo seguía inmóvil, prestando absoluta atención al ruido
A ese voceo que me hablaba al odio
A ese pensamiento que arremetía contra mí y me sacudía
Entonces ahora lo recuerdo
Me vi con las manos atornilladas al escritorio.
Porque es más simple exteriorizar que hacerse cargo
Más simple verme atornillada al escritorio
Y ver la piel lastimada
La sangre seca.
El polvo de la madera agujereada
El tornillo por sobre mi piel roja, lastimada
La picazón insoportable.
Toda esa configuración era más fácil que  aquel pensamiento
Me sentía afiebrada, palidecente, moribunda,
Esa idea rebotaba en mi cabeza, 
La música queme golpeaba la pared cerebral no paraba de chirriar
Las puertas no dejaban de moverse
Las ventanas de aglomerarse frente a mi
Los espejo de verme resistir.
Y yo inmóvil
Con las manos atornilladas a mi escritorio,
Si, las tenía atornilladas
No podía moverme
Ni quería hacerlo
Solo quería acabar con todo,
Pero como acabar sin manos?
Como hacer sin manos?
Sin entusiasmos...
Entre la sed grite su nombre y el vino
Y lo comprendió todo
O no comprendió nada.
Al despertar estaba en la cama de el
El sobre mis pechos
Podía oler su miedo y su sexo
Podía reconocerlo
Era el martirio jugando al apuesto
Era el martirio seduciéndome de nuevo
Era el martirio colocándose en mi pecho
Era mi mente juagando en mi cama
La desquiciada suerte dando zancadas

Era yo misma en mi propia ceguera y falta.

jueves, 28 de agosto de 2014

Impoluta/Antónimo

Que es lo obsceno?
El subir y bajar de las camas
El tocarse los cuerpos
El mojar las sabanas
El andar sin ropas.
Que es lo obsceno?
El sucumbir en palabrerío idiota
El carcomer las mentes con mentiras cortas
El escupir el cielo repleto de derrotas.
Que es lo obsceno?
El despreciar el mundo
El despreciar la sangre
El despreciar la fe o los conceptos sociales.
Que es lo obsceno?
Que es lo obsceno, la obscenidad?  
Que es lo impúdico, lo inmoral, lo concupiscente, lo escabroso, lo grosero?
Qué?  si no más  que simple flagelo de vos mismo
Qué?  si no más que la epidemia de tu mente
La desgracia de tu arte.
Que es lo obsceno?
El blasfemar la idea
El carcomer la brecha ínfima de realidad superflua
El roer la cavidad irrisoria del pensamiento como una gangrena en las venas. 
Que es lo obsceno?
El hacer conjugar estas palabras de modo que no se note que son las mismas
Que es lo obsceno entonces?
La magnífica manera de confundirnos
La magnífica manera de contagiarnos
La magnífica manera imponderable de extasiarnos en los cuerpos y las carnes
Y las formas y las mentes, y las almas y los coqueteos (in) prudentes que la razón comete.
Que es lo obsceno entonces?
Las azarosas manías puestas a cuestas de todas las preguntas con sus posibles respuestas
Las misteriosas lenguas compuestas de todas las orgias regaladas en estas letras.
El formidable cuadro tableado posando entre las piernas
El fornido truco de los juegos de mesa
Donde los peones posan a nalgas descubiertas
Y las reinas ganan las batallas al rey que las acuesta.
Que es lo obsceno, para vos ahora?

martes, 26 de agosto de 2014

Contact

Siempre acudías esquivo y confuso
Trayendo la desmesura de los versos en los calzones
El pucho entre los dedos
Y la cabeza entre los tobillos.
Siempre buscando por el suelo lo que no hallabas en razones
Trayendo esa rara manía escurrirte entre las sabanas gastadas
De mi cama desarmada
O cualquier cama que te cobijara
Así, tal vez, te percibí la otra noche
Un poco tenso o un tanto erguido, o un tanto vos o un poco yo…
Que importa?
Sé que te vi con la mirada clavada en las ideas que te acorralaban;
Así te descubrí la otra noche
Y todas las noches.
Y entonces agotada, desquiciada
Note que  eras yo, o yo era vos
Ya no se…
 Ni me importa.
Lo real es que tu perfume está en mi cama
Y te sentí bajando y subiendo de ella
Te sentí escribiendo a cualquier hora
Las ideas opuestas de tu cabeza rebotando en mi cabeza.
Estabas ahí, palidecente
Escribiendo incesantemente los versos que te venían
Parecías el Pessoa que coqueteaba sobre la silla mientras escribía por encima del armario.
Pero estabas en mi cama
Tendido
Frio
Pálido
Entumecido
Y escribías mientras gemías
Y retorcías las ideas hasta inventarte una salida
Y razonabas a la nada de mi mirada entorpecida.
Así me gustaba encontrarte
Entre el flujo de los razonamientos que solo se descubren de noche
Y en la cama
Entre las piernas húmedas de los huéspedes de las ideas gastadas
En la cama chueca de los escritores de páginas olvidadas.
Así te percibí la otra noche y todas las noches
Siempre con la cabeza en los talones
Por qué creías que las ideas estaban a mediana altura
Pero te colocabas a esa distancia por que te gustaba coquetear con la idea del suelo y el cielo
Y ahora estas
Tendido
Frio
Pálido
Entumecido.
Y ahora estas
Sobre la cama que es mía y ya te corresponde
Sobre este altar de Egos que se carcomen
Ahora estas y estoy
Y estas sobre mis talones
Y tus talones están sobre mi cabeza.

martes, 19 de agosto de 2014

Codex

Su cabeza es de lobo
Y es todo lo que se.
Ahora duermo en la cama junto a el
Y lo roso entre las sabanas viéndolo compadecer,
Tiene cabeza de lobo y ojos de Neptuno
Pero nada lo altera más que mí respirar profundo.
Me dice que no respire y me callo, me calla…
No quiere sentir mi calor y entonces me enfrío,
Pero la noche lo extasía y lo sacude
Y danza entorno a mí
Y me clava las pupilas…
Y me devora, integra, en trance, como en el nirvana.
Me lame y me relame, me saborea y escupe
Me acaricia para morderme, para moldearme (a su manera y semejanza)
Y clava sus ojos enormes sobre mi, masacrada por el... para atormentarse siempre (o consagrarse)
Y arranca mis ojos y los mete en una cajita para poder verme,
Y me aniquila para ya no verme.
Ahora me acurruco a su lado cada vez
Y le contengo el llanto que no deja ver
Y le tomó por sorpresa los sueños que deja caer
Se los coloco luego todos juntos  en sus pantuflas para el amanecer.
Ahora somos uno, le susurro…
Y el tiembla
Mientras yo rio a carcajadas
Ahora somos uno…
Ahora somos uno!
Porque ya somos tres y danzamos bajo la luna que no puedo ver
Que ya no puedo ver.
Está atrapado dentro de mi cabeza
En ese mundo enorme donde brillan las ausencias.
Ahora es mi escultura predilecta
Dentro de la configuración que elijo para comenzar el día, inquieta.
Buen dia, le susurro mientras lo acaricio y me acaloro…
Bienvenido a mi universo
Te invito a dormir tranquilo
Los sueños ya están dentro de las pantuflas para el amanecer que escogimos.
Ahora es enorme su cabeza de lobo y lo acaricio bajo las sabanas
Y lo congelo  asi de enorme para mañana.
Buen dia, le susurro mientras lo acaricio y me acaloro,
Buen dia a dormir tranquilo.
Ahora es enorme su cabeza de lobo y lo acaricio bajo las sabanas
Y lo congelo  asi de enorme para mañana.

lunes, 4 de agosto de 2014

Ensayo de Suicidio (Fragmento)

Me sentaba todas las noches en el escritorio. Amaba sentarme allí con la luz encima de mi cabeza y la puerta a mis espaldas casi pegada a mi silla. No importaba tanto el escribir o el escuchar algún soneto o hacer bollitos de papel o soniditos con la punta del lápiz, rascarme la cabeza o tocarme.  Importaba sentarme allí, en mi lugar… en mi mesita de jugar. Abrir y cerrar los cajones, encontrar alguna nota vieja de amores de infancia, alguna piedra nunca arrojada por los vidrios, alguna nota nunca enviada a nadie, algún pañuelo con sangre o con mocos de hace años, abrir y cerrar los cajones, abrir y cerrar los cajones, y escuchar el sonido, cada vez más rápido, cada vez más fuerte, cada vez más frenético, abrir y cerrar los cajones, abrirlos y cerrarlos con la ilusión de que todo acabe.
Observe el cuchillo que siempre había sobre mi escritorio, detenidamente, como si recién lo hubiese hallado, con la sorpresa de un niño que descubre en el cielo un avión por primera vez.  Cerré y apreté mis ojos lentamente, sudando frio, sintiendo el vértigo correr por mi sangre, sintiendo la inquieta emoción que rebotaba en mi cabeza buscando expandirse. Tome el cuchillo con ambas manos entrelazadas y ejercí fuerza sobre el filo, sentí un ardor que me quito el aliento, pero no grite, no quería despertar a mis padres. El cuchillo cayo a mis piernas y vi la sangre, y quise más! asique subí mi pollera y me tajee la pierna, y la otra, y un poco más abajo y un poco mas arriba y más y más y más y llore silenciosamente. Lo que se reprime se potencia, asique corte, corte hasta el ahogo del llanto y la sangre desmesurada que veía caer chorreando por la silla hasta llegar al suelo en gotas como lluvia y entonces ahí observe, me observe y me detuve y respire profundamente y contemple el rojo, el silencio de la noche, el afuera. Me detuve en el tiempo junto a la oscuridad atroz del cuarto, sintiendo el ruido inquietante de mi mente que repetía la sonoridad de los cajones que abrían y cerraban. Ya no podía sopórtalo más, no era el ruido del abrir y cerrar, no era la oscuridad, era algo más, era la oscuridad en mí, el rojo que me llamaba, el negro que me tomaba por sorpresa. Asique tome aire… apreté los parpados y clave de lleno el cuchillo en mi estómago y sentí salir sangre de mi boca, y de mi estómago y de mis piernas y de mí, de mi cuerpo, de mi ser. Sangre horrible por doquier y luego calor, frio, frio, calor y espasmo y sudor y música y negro.

Negro

martes, 29 de julio de 2014

Ensayo de Suicidio (Fragmento)

Me las arregle para conseguirme un revolver, "por si acaso", como dicen y lo conseguí, un 22 hermoso, con florcitas y largo. Asique lo limpie minuciosamente lo “acaricie” y lo guarde, dentro de una cajita con flores rococó, dentro de otra caja de madera y adentro de la mesa de luz y deje ocho balas en el cajón y una dentro del tambor, "por si acaso", como dicen.
Así es como comienza mi historia, mi sucesión de suicidios, mi sucesión de estados de existencia.
Desaparecí, como dije antes, porque todos necesitamos desaparecer para ver sobre que estamos parados y si hay o no materia en nosotros y en lo que nos rodea. Entonces me aleje, buscando afectarme, y afectarle a alguien. 
Me aleje un día, dos, una semana. Nada de nada, con nadie para con nadie, nada, ningún tipo de comunicación con mis afectos. Y ellos tampoco. 
Había intentado una vez suicidarme, pero me vi muerta antes de poder hacerlo, lo había visto todo, el disparo, la sangre, el vacío, el funeral, las flores y su olor nauseabundo, el entierro asqueroso y oscuro, yo intentando salir de mi misma, muerta.
Negro
Abrí la mesita de luz, la cajita de madera, la cajita rococó, y tome esa pieza inglesa, imponente, floreada y fría y la acerque a mi sien y cante, cante con fuerza, enérgica y casi feliz, cante como nunca antes!  <Barrica del palo santo del gusano de espadín son añejas tus gotitas del sabor que yo viví cantaba llorón tanto mezcal tanto llorar, tanto tomar de pechuga mezcalito mezcalito de maguey pa todo mal mezcalito y para todo bien también cantaba llorón tanto mezcal tanto llorar, tanto tomar gota gota gota gotita de mezcal. Por la sombra de la selva se oyó un disparo y te vas tu conmigo, levantamos polvo, ay ay ay ay cuando sueño contigo no hay ni miedo ni duda sobre mi destino> y llore de risa y dispare.
Y quede allí, con la cabeza abierta, aplastada y chorreante, con pedazos de sesos en mi rostro inquietante, con moléculas de mí en el suelo y en el aire, con la podredumbre saliendo por mi cabeza chorreante hasta quedar ahí tullida, inmóvil fea y palidecerte. Era la náusea misma, la carne masacrada, la sangre gangrenada, era el asco, y era yo, muerta, muertisima, sin aire.

Negro

sábado, 12 de abril de 2014

El renacer

Habito la encrucijada mente del otro
Habito en imaginaciones de otros.
No me reconozco a mi misma
Solo veo mi carne.
Miro atónita la muñeca que se balancea entre estas paredes de metal y estaño
Y me da vértigo el andar de su triciclo macabro,
Miro como se mira un punto perdido en el espacio
el hueco de mi ombligo sangrando sentimientos atormentados,
Miro por el cielo de mármol
como las estrellas las dibuja un mago,
Miro como en la nebulosa de los que odiaron
toda la carencia de amor que nos legaron.
En nada me reconozco entorno a mi
Nada me pertenece,
Todo es fútil, todo irreal
Nada me asienta en el alma, en este lugar.
Miro como espantada que el cielo es mármol
Y esa maldita muñeca coquetea con mi espanto;
Le revoleo las flores de plástico quemado
Le revoleo las jaulas de pájaros inventados
Pero ella persiste inmóvil a mi lado, y me maldice en silencio con sus ojos macabros.
Miro, miro a la nada misma de mi inconsciencia,
De mi consciencia que ya es de otros
Y no me reconozco, no podría hacerlo.
Miro, en mi inmovilidad mis pies maniatados
En mi inmovilidad esa maldita muñeca a mi lado
En mi inmovilidad de cuerpo mutilado.
El todo de mi mundo vive aparentando
El todo de mi mundo vive atropellado
(En mi cabeza, en mi insuficiencia)
Miro, y veo enfrascado, todo el amor que contuve y ahora estalla por los lados
Miro y veo encajado, todo el palabrerío que no llego a ningún poema realizado
Miro y veo a mi lado, la pálida muñeca con mi vestido rasgado.
Miro y veo a mi lado, la sombra ferviente de lo que fue mi sueño en años
Miro y veo a mi lado la imagen de mi como un espectro negado...
Miro y veo acurrucados todos los recuerdos que no me olvidaron
Miro y veo a mi lado esa maldita muñeca llevándose mi vida envuelta, en mi vestido rasgado.
Miro y veo con espasmo, como ella vuelve con su triciclo oxidado a mi vientre desencajado y se lleva mi consciencia para sentir algo.
Miro y veo oscilando la realidad que vivo y la que en mi vive aparentando
Miro y veo a mi lado, la cabeza de la muñeca en mi triciclo colgando

miércoles, 9 de abril de 2014

Soneto del absurdo

Ese mirar a la nada que sucumbía su cabeza
Ese ir y venir a ningún lado, todo el tiempo
Ese perecer a todo momento.
Esa serpenteante forma de caminar con hastío sobre el vértigo de su existencia
Y su melodía al hablar tan inquietante y sobreexpuesta
Toda esa figura frente a mi maltrecha, ficcional, infecta;
Todo aquel conjuro insensato de la suerte
Figurando en el al hombre como miseria.
Y en esa noche hostil, frente al espejo, los espejos
Todo alienado el, toda alienada yo
Sin poder sentir frente a mi sin pudor su dolor
Su forma y su errante composición atroz.
Para qué?
Por pura devoción, diversión…
El escupía palabras
Mutilaba la calma,
Deformaba la realidad hasta aniquilarla,
Decía que somos cadenas de representaciones vivientes
Que somos pasos de soñadores deprimentes
Que solo figuramos mundos en las mentes de falsos transeúntes.
Tan absurdo consuelo/desconsuelo sufría su pobre lógica
Que terminaba retorciéndose del hastío que le provocaba su confusión y su derrota
Tan flamante desquicio sentía el pobre viendo siempre el ajeno!
Absurdo, absurdo
El soneto en la cabeza del mutilado!
Absurdo,  absurdo
Ese sentirse tan condicionado
Absurdo, absurdo!
Ese sentirse tan aislado.
Tal desequilibrio sintió su consciencia inconscientemente
Que dejo de titubear su calma el día
Que conoció la figura femenina de la muerte.
Me lo conto esa noche, el
Ahí, tan absurdo! Tan absurdo…
Su sexo torpe e impávido
Lo había llevado entonces como idiota a cometer su error más caro,
Sentía que ya no valía un Eva su vida
 Y arrastrándose a ella como cual babosa
Se condenó  este idiota a millones de años de sosegada derrota.
Y se aquieto aquel día, bajo la condena propia
De no querer saberse parte
De la gran cabeza delirante
De la gran masa de gente a ninguna parte.
Absurdo, absurdo!
Grita por alguna parte
Sobre el vértigo en su cabeza y el ancla en sus pies…
Y sonríe el idiota, viéndose perder
Y sonríe a carcajadas
Como por última vez
Y grita como un demente que no hay manera más coherente de morir inherente a los prejuicios de la gente
Que escupiéndole con burdas palabras sus mentiras y pareceres.
Grita como un demente
Que no hay mejor manera de morir,
Que riendo a carcajadas y con la realidad pagana.

Grita como un demente en el acto/instante en que estalla su cabeza. 

domingo, 6 de abril de 2014

Doce compases

Para mí él era el blues,
Y era también quietud en el trémulo espanto de mi mente.
Para mí él era el blues
Y era el encanto,
Me encantaba sentir su aliento rancio
Y saborear el vino añejo de su boca en mis resquebrajados labios.
Puedo ver hoy su sombra tras mi ventana de vidrios empañados
Puedo sentir hoy sus formas contorneando con mi cuerpo encarnizado.
Para mí él era el blues
Y blues para mí era él.
Siento con intrépida desdicha el tiempo
Con desquiciada calma el vértigo de su ser inquieto;
Vivo con la sosegada gana intacta
De habitar la carencia de su fría cama.
Por que para mí él era el blues
Y era también un sentimiento fútil
Una pasión senil.
Él era para mí el blues…
Y ahora solo escucho con nostalgia doce compases
Y nada más…
Nada más
Estoy segura que mi música, ahora habita en su musicalidad
Y su musicalidad habita en mi incongruente despertar.

domingo, 30 de marzo de 2014

Yo errante?

Me confundí de lugar, me confundí de lugar
Estoy en la mente cansada de un mendigo ebrio de soledad
Me confundí de lugar, me confundí de lugar
Estoy en el barco vacío que espera por navegar
Me confundí de lugar me confundí de lugar
Estoy en la sombra del niño que no pudo nunca jugar.
Me confundí de lugar, me confundí de lugar
Estoy en la saliva de alguien que no logro hablar
Me confundí de lugar, me confundí de lugar
Estoy en la cárcel anónima de quien no se animó a amar
Me confundí de lugar, me confundí de lugar
Estoy donde yacen los huesos de los sin piedad
Me confundí de lugar, me confundí de lugar
Estoy en el cielo errante de los que no osaron pecar.
Me confundí de lugar, me confundí de lugar!
Estoy en el mundo inconcluso de quien lo quiso crear
Me confundí de lugar, me confundí de lugar!
Estoy en el mundo obsceno en que no se puede mirar
Me confundí de lugar, me confundí de lugar!
Estoy en el mundo frio donde nadie desea amar.
Me confundí de lugar, me confundí de lugar
Estoy en el espacio vacío donde los poetas no pueden llorar
Me confundí de lugar, me confundí de lugar…
Estoy en el vacío de los versos sin contar
Me confundí de lugar, me confundí de lugar
Estoy en el hueco húmedo de la carnalidad.
Me confundí de lugar, me confundí de lugar!
Estoy en el llanto del nene que no se pudo alimentar
Me confundí de lugar, me confundí de lugar!
Estoy donde la letanía no encuentra la paz
Me confundí de lugar, me confundí de lugar!
Estoy donde la pobreza no deja de matar
Me confundí de lugar, me confundí de lugar!
Estoy donde la patria se deja quebrantar
Me confundí de lugar, me confundí de lugar!
Estoy donde un pueblo murió en manos de un militar
Me confundí de lugar, me confundí de lugar!
Estoy en el vómito hediondo de un gobernador sin piedad.
Me confundí de lugar, me confundí de lugar!
Estoy donde todos se aquietan a la realidad
Me confundí de lugar, me confundí de lugar…
Estoy en el universo paralelo de esta realidad.
Me confundí de lugar, me confundí de lugar…
Estoy con la cordura al borde de titubear
En el universo paralelo de esta realidad
En los escombros que cubren estas  palabras de la verdad
En la cárcel que ata y no deja gritar realidad.