viernes, 25 de noviembre de 2011

La violencia es la mas nociva arma!

Entre confusos recuerdos puedo hallar en lo más recóndito de mi mente aquella imagen entrando desesperadamente a las corridas a la casa y dirigiéndome enceguecida sin saber adónde, no sabía dónde iba, solo tenía un porque aparente, y ese porque me aniquilaba, me aterrorizaba pero otra vez tenía que enfrentarlo, la alternativa, sabia, podría costarme más llanto, todo esto que hoy suena a novelescas palabras solo eran simples pensamientos que surgían en milésimas de segundos por encima de algún grito, siempre junto al terror, el pánico, el ahogo.
Y la imagen, nuevamente la fotografía tétrica, la fotografía imborrable que provoca el llanto irremediable. Estaban ahí, los dos, uno encima del otro masacrándose, castigándose sin tregua y sin escrúpulos, aniquilándose con toda la ira tal cual un demonio empedernido, lastimándose sus rostros hasta que sangraban de júbilo, lastimándose las manos hasta no sentir la sangre corriendo por sus cuerpos, y rodaban, se quejaban, gritaban y nuevamente ruido, ruido, más ruido.
En medio de tanto golpe y tanta sangre derramada mis hermanos y yo luchando en la batalla de separarlos, de verlos libres el uno del otro entre tanto ensañamiento, con manos pequeñas sin fuerza, con manos pequeñas repletas de lágrimas densas, manos que intentaban levantar las toneladas de todo el rencor y toda la violencia arrastrada por décadas, manitos con callos de dolor que luego se mancharon con la sangre de todo su odio y tanto desamor. No recuerdo si logramos apartarlos, luego de la hecatombe me hallo parada en algún sitio mirando atónita lo ocurrido, observando mis manos ensangrentadas y sus rostros desfigurados por los golpes que había dejado aquella tarde con un sol pleno que sin embargo se mostraba gris, no movía mis pies, no sentía fuerzas, aunque intentaba moverme no lo lograba y no escuchaba, no hablaba ya no podía sentir, solo era llanto, llanto en todo el ambiente ya que el mío no era el único y observaba, buscaba la calma, no pensaba en otro cosa... solo veía, y lo que veía me lastimaba cada vez más, todos mis hermanos en estado de histeria y llanto y mis padres nuevamente azotándose sin piedad frente a nosotros, apenas si todos teníamos edad para hablar y caminar y ellos ahí regalándonos aquella postal, tanto me enfureció el hecho de pensar que mi hermanos se estaban haciendo mal que salí a defensa sin defensas de todo aquel desastre inmoral. Transformándome tal vez en un monstro más ya que agarre a mi padre de su cabello para que dejara de castigar a mi mama y recibí también los golpes de su crueldad, golpes que a pesar de su impacto no dolieron hasta un día después. Peleaba bruscamente por intentar separarlos, mi hermana y yo tirando de mi padre logramos ver como mi madre dificultosamente se levantaba del suelo frio y manchado, y el escena me provoco nauseas, su rostro ya no era el suyo, era una gigantesca bola de sangre, solo se veían sus enormes ojos azules aun firmes y enfurecidos.
(Fragmento del libro parte 1ra)

La violencia es la mas nociva arma!

Luego, un estruendo que fue callado, un grito reprimido, golpes, más golpes. La violencia apoderándose de ellos mientras se reprimían, gritaban, se lastimaban, chillaban y se juzgaban fuertes apretando sus dientes. Ahí estaba también yo inmutable frente a la mirada atónita de mis hermanos y luego la llegada del llanto despiadado, de ojos empapados que solo veían violencia y odio, más violencia y más odio a cada instante con un enorme fuego que penetraba en sus cuerpos y luego salía con explosivas palabras llenas de toxico desprecio, con estruendosos golpes sobre sus caras ya ensangrentadas y entonces todo se volvía llama, luego negro, negro hasta hacerse denso humo, tan denso que ahogaba los pulmones y congelaba la garganta, mientras ellos con el fuerte fuego se seguían quemando, el mismo los seguía manipulando y ya no había calma, todo era ruido, todo era gritos, todo era llantos. Una maraña de lastimosas mañas que rugía, opacándose solo por el vacío y el llanto y solo así entonces perdiendo un poco de fuerza todo aquel conjuro macabro, pero seguía la sangre, el odio repleto de rencores despiadados y el fuego que aunque de a poco se iba apagando seguía escupiendo sus maliciosas armas, armas que no existían en el espacio físico sino en lo oculto de sus pensamientos y sensacionalismos guardados y escupidos a través de sus palabras y sus puños apretados colisionando en sus rostros con la esperanza de que los mismos borren todos aquellos sentimientos que reprimían justamente para que lo sucedido no sucediera, solo que ya para remediarlo era tarde, con las armas en juego y el rito en marcha nada se podía esperar de dos personas en estado de penetración nefasta.
Y ahí estaba yo, lo que quedaba de mí, ser pequeño lleno de terror y con ojos empapados, con manos repletas de lágrimas y sangre, ahí estaba arrodillada en un rincón con el cuerpo tenso, buscando repuestas que no hallaría, con voz ahogada de gritar vanamente que todo acabara, ahí estaba, mirando aquellas caras lastimadas y llenas de rabia.
(Fragmento del libro, parte 1ra)

domingo, 20 de noviembre de 2011

Fragmento del libro

...Uno terminaba creyendo que todo era culpa nuestra, que éramos malas personas, las peores, y miles de atrocidades que por más fuerza que uno haga para escapar de sus enredadas espinas no lograba más que ser atrapado por las mismas y caer en el hueco vacío y húmedo de la depresión innecesaria y aterrorizante, depresión nefasta puesta en nuestra alma por pensamientos inoportunos de alguien que solo sentía resentimiento por las personas que lo rodeaban y caíamos entonces en el cansancio de uno mismo no siendo entonces uno mismo, siendo solo la transfiguración de aquellos que en muchos años lograron meternos en la cabeza semejantes sentimientos y no tuvimos más alternativa que creer, creer que éramos seres miserables respirando y devolviendo los horrores del desamor a cambio del amor que nos negaron.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Ojos de hierro

No hay movimiento en el aire,
Mi motricidad permanece nula
Y mis pensamientos repletos de dudas caducas.
No entiendo la sublimidad en el dudar
Que más podre encontrar!
Yo, mísero ser ambulante
Para consagrar o contestar la razón que no podre encontrar?
Con que y por qué razón,
Me auto invoco a embaucarme, en novelescos pensares inimaginables?
Ningún sentido le encuentro
Siendo no menos que mero pensar y ser irresuelto.
Ya nada podre resolver siendo nada,
No soy nada mientras se juega el juego de ideas vanas
No soy nada cubierta en el velo de las ocurrencias desbastadas
No soy nada recurriendo al recoveco donde las ideas faltan,
Nada donde lo único es inexistente.
Que hago anclada entonces entre la sabiduría indecente?
Todo en mi es transfiguración y falta de razón
Todo en la inconsciencia de mi ser inferior
Solo la incoherencia de mi yo superior,
Y yo,
Que vivo y convivo entre los dos paso a ser para entonces su nada,
Mi nada.
Miles de dudas acumuladas en mi espacio tiempo,
Encajadas a mis espaldas figuradas en horas que no serán tiempo
Se cierran tras de mi todas las puertas en mi mente negadora
Me atan todas las cadenas de la derrota,
Me habitan la carne todas las condenadas sensaciones ignotas.
Solo soy y en el solo ser veo,
Como único objetivo dentro de mi campo visible lo que soñé ser,
Ya nada más encontrare en este renacer,
Descubro a pesar de mí,
Dentro de mí y fuera de mí,
Mis manos de titanio
Mis ojos de hierro
Mis pies de barro
Todo desprende de mí ser
Ninguna duda podrá atarme ya otra vez.
Nada más tiene sentido,
Los muros caerán tras mis alas
Tras los escombros que no me dicen nada.
Palabras más,
Caretas que se caen
Renací,
Morí y volví a vivir
Hoy respiro en el reír de los que no quieren reír.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Revancha

A veces veo el mundo caer sobre mí y no me detengo
Ni siquiera oso elevar mis manos con la ilusión de atajarlo,
Nada, nada en la inmovilidad que me corona,
Nada y yo convertida en sombra debajo del mismísimo mundo que aplastante
Se me presenta con ansias de despojarme tal vez de lo único que tengo
La certeza de saberme parte de una parte que ni siquiera existe,
Saberme ser ambulante
En un mundo de millones de seres divagantes
Divagando también por consecuencia como ahora.
Con la razón innata
Pero también con la incomprensión innata
Que todo lo habita alrededor
Y nada transforma porque todo lo funde,
Y me detengo entonces presurosa tal vez,
A preguntarme
Oh casualidad de hechos,
Controversias
Que será de mí sin esta tierra
Me pregunto en consecuencia
Que será de mí sin las emociones que me complementan,
Que será de mi sin estas manos quejosas que nada atajan y todo por nada lo arrojan.
Ya me arrojaron también así a mí misma alguna vez
Y caí
Caí profundo
Me enmarañe el cuerpo en sosegados recuerdos inoportunos,
Caí en el pozo del infortunio,
Tanto jugo conmigo el mundo!
Que no me asombra que ahora intente aplastarme
Ya nada de el más podría asombrarme
Que la sola vista de verlo tan enormemente desgastante.
Tantas veces me mato antaño que mis manos no han de ser tan tontas para no intentar atajarlo!
Ah si pudiera…
Tan solo no respirar esta podredumbre desbordante,
Si pudiera muy a pesar mío olvidarme!
De que servirá vivir si las manos se achican y se hunden en su egocéntrica película sin fin?
De que servirá entonces vivir si somos tan poca cosa que no aprendimos a vivir?
Ningún sentido queda para los pensadores, los filósofos, los científicos los escritores
Ningún sentido queda cuando la pluma se agota y la tinta se derrama bajo las sombras de persona no inmunes a la derrota,
De nada sirve entonces estar viva,
Que me aplaste el mundo si de mí se antoja!
Que me aplaste ahora mismo
Como ya lo hizo,
Que me aplaste y vuelva convertirme en cobarde!
Prefiero ser cobarde que despreciable sombra ambulante de muecas detestables
Prefiero que me aplaste que vivir condenada a la infelicidad que en él se pavonea
y nunca da en mi revancha,
Que me plaste entonces!
Ya nada podrá matarme.
Que más dará en mi la esperanza de vivir que mi propia risa?
Que más?
Salvo que aquella risa no concurre a mí ni tampoco me es dable,
Que habrá en lo oculto de mi sentir que reprime y luego estalla?
Por qué enjuiciar y pre enjuiciar la calma que no alcanza?
Que conquistador de hazañas se ha llevado mi calma?
Que vendedor de razón se ha llevado mis ideas olvidadas?
Nada podrá darme el mundo que no conozca,
Nada más podrá hacer que matarme nuevamente
Habrá miles de otros mundos inquietantes a la vera de su suerte
Habrá miles de circundantes satélites inherentes,
Solo que ninguno es para mí
Así como no soy para nadie ni para ninguno
No puedo ser,
Nada soy
Más que mero reflejo de lo que implantaron en mi razón,
Nada seré entonces!
Solo me mantengo como ente minucioso
Solo permanezco como una parte de un todo que también es nada.
Ya vendrán nuevas mascaras
Los callos en la cara no me cuentan nada,
Ya vendrán nuevas mascaras
Y junto a ellas tal vez en un hipotético caso
Encuentre mi renacer en una realidad más elevada.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Hostil y podrido

A veces veo el mundo caer sobre mí y no me detengo
Ni siquiera oso elevar mis manos con la ilusión de atajarlo,
Nada, nada en la inmovilidad que me corona
Nada y yo convertida en sombra debajo del mismísimo mundo que aplastante
Se me presenta con ansias de despojarme tal vez de lo único que tengo
La certeza de saberme arte de una parte que ni siquiera existe,
Saberme ser ambulante
En un mundo de millones de seres divagantes
Divagando también por consecuencia como ahora.
Con la razón innata
Pero también con la incomprensión innata
Que todo lo habita alrededor
Y nada transforma porque todo lo funde,
Y me detengo entonces presurosa tal vez,
A preguntarme
Oh casualidad de hechos,
Controversias
Que será de mí sin esta tierra
Me pregunto en consecuencia
Que será de mí sin las emociones que me complementan,
Que será de mi sin estas manos quejosas que nada atajan y todo por nada lo arrojan.
Ya me arrojaron también así a mí misma alguna vez
Y caí
Caí profundo
Me enmarañe el cuerpo en sosegados recuerdos inoportunos,
Caí en el pozo del infortunio,
Tanto jugo conmigo el mundo!
Que no me asombra que ahora intente aplastarme
Ya nada de el más podría asombrarme
Que la sola vista de verlo tan enormemente desgastante.
Tantas veces me mato antaño que mis manos no han de ser tan tontas para no intentar atajarlo!
Ah si pudiera…
Tan solo no respirar esta podredumbre desbordante,
Si pudiera muy a pesar mío olvidarme!
De que servirá vivir si las manos se achican y se hunden en su egocéntrica pelicula sin fin?
De que servirá entonces vivir si somos tan poca cosa que no aprendimos a vivir?
Ningún sentido queda para los pensadores, los filósofos, los científicos los escritores
Ningún sentid queda cuando la pluma se agota y la tinta se derrama bajo las sombras de persona vanas
De nada sirve entonces estar viva,
Que me aplaste el mundo si de mí se antoja!
Que me aplaste ahora mismo
Como ya lo hizo,
Que me aplaste y vuelva convertirme en cobarde!
Prefiero ser cobarde que despreciable sombra ambulante de muecas detestables
Prefiero que me aplaste que vivir condenada a la infelicidad que en él se pavonea
y nunca da en mi revancha,
Que me plaste entonces!
Ya nada podrá matarme.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Mi lecho es la idea

Todo cuanto encuentro lo quiebro,
Lo rompo
Lo desvanezco,
Todo cuanto quiero lo aborrezco,
Todo cuanto temo aun en el dolor tolero,
Todo cuanto soy no comprendo.
Solo tengo la ideas que tengo!
Veo en el sucio reflejo del agua corriendo debajo de mí
Mi cara manchada y marcada por mis uñas,
Miro entonces mis manos húmedas,
Resecas de inimaginable fealdad resultan,
Las contemplo con mis ojos repletos de lagañas y lloro
Mi pelo enmarañado hace que los ojos ya perdidos lloren al penetrar en ellos
Mis piernas enredadas y golpeadas visten sobre mí la desesperación de no poder salir de una vida desgastada
Mi silueta desfigurada,
Mi vientre que no es vientre cruje,
Chilla
Se lamenta y aniquila.
El puñal tan cerca mío,
No me atormenta más que mi misma imagen de mujer rendida
El arma que podría alcanzar de necesitarla no se aqueja más que mi pesar al saberme solo espina.
Espina en medio de la tierra,
Tan insignificante como todas ellas
Solo logrando que nade se acerque,
Solo pinchando para que nadie ose ni siquiera rosarme,
Solo molestando en el medio de la nada,
Pinchando insaciablemente la calma
Perturbando maliciosamente el espacio del alma
Entonces mi mente, congelada y moribunda
En su lecho que es la tierra de toda la herencia póstuma
Se marea entre viejas ideas y emociones nuevas,
Se marea al rondar por la circundante esfera de la desesperante maña de buscar respuestas.
Halla en si el eje
Mirando fijamente la espina
Que no es más que el pinche de las realidades no consagradas en vida intentando llenar su cavidad vacía de conocimiento fundido en poesía,
Ahí en el medio
Al medio de la nada misma
Ahí en el medio,
En el centro de las irrelevantes formulas que intentamos cada día
Cae, rendida como quien en medio del desierto se agota,
La respuesta.
Ya las neuronas muertas,
Ya las manos de puños apretados inmóviles,
Ya los ojos fundidos en crucigramas irresueltos
Ya ahora yo misma insuficiente
Ya ahora mi imagen indefectiblemente decadente
Ahora misma la consagración de mi mente espacio
Ahora mismo la muerte de mi mente espacio,
Ya ahora todo lo irresoluto resulta resuelto,
Entonces con todo resuelto,
No queda vida en el mundo del conocimiento,
No quedaran preguntas que hacerme en mi moribundo lecho
Ya entonces cerrare mis ojos,
Buscare en la nada nuevas preguntas,
Cerrare los ojos y tal vez, en otra dimensión halle nuevamente ideas por las cuales seguir viviendo;
Entonces no tendré que apretar con mis nudillos gastados el puñal,
No tendré que gatillar con mis dedos lastimados el arma para aniquilar mi mente por que ninguna idea surja ya.
Queda solo la nada
Y entre semejante majestuosidad resonante y ahora muerta.
Me veo nuevamente
Ya agotada,
Mi cuerpo yace al lado de miles de ideas olvidadas.,
Mis piernas mueren en la ingratitud de mi mente ignorante y desgastada
Mi mente muere y junto ella mi imagen de mujer rendida se levanta,
Solo para encontrar en le levantarse alguna respuesta olvidada,
Cae, se levanta y cae, la idea muere,
Todo muere…
La espina picha mi mente y muero entonces sin más frialdad que una flor agonizante en septiembre.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Un tanto miserable, talvez simple ficcion

Veía entre el reflejo desprovisto
Su nuca estrechamente alzada hacia la nada
Su frente anclada en un horizonte de realidades vanas,
Solo esa perturbante imagen
Solo ese feo olor a vomitivo y su postura petulante,
Hacían de él lo peor de el
Hacían de él, el horror de la indiferencia cruel.
Moscas salían de su boca
Solo el humo de su cigarrillo hacia que en su cara surja alguna gota
La arraigada piel se desenroscaba de sus músculos inquietos
Y caía
Pesadamente al suelo repleto de gusanos ansiosos.
Corría el dormido la vista de horizontes de vez en cuando
Mirando la ventana cayéndose a pedazos,
Miraba entre la pérdida de conocimiento y cansancio
La manera de escapar de su desahucio.
Pero se quedaba sin embargo,
Cruzado de brazos.
A veces imperturbable
Siempre con la nuca tensa sobre el monitor relampagueando su imagen que se figuraba en la sombra,
Siempre la vela a punto de apagarse y la oscuridad.
Perturbante ser,
Miserable!
Miserable él y miserable yo,
Que hago inmóvil mirando semejante introspección propia y ajena?
Que hago yo con mi morbo y mi desesperación!?
Que hago ahora escuchando sus agotados gritos de dolor,
Qué necesidad de maltratarme tanto?
Qué cantidad de masoquismo encarcelado me habita!
Porque no corre el infeliz!
Porqué no huye lejos al fin
De una vez para siempre!
Se queda sentado vomitando sus pies
No ve más allá de su propia insensatez.
Que hago ahora?
Si huyera no tendría a quien ver
Miserable acto de los humanos al ser,
Nos quedamos vidas mirando lo que podemos torcer
Nos quedamos vidas forzando las mañas que alguien nos inculco alguna vez,
Nos quedamos a la vera de lo que la vida derrama a nuestros pies.
Él se quiebra las rodillas
Mientras yo intento inmóvil aun de trémulo y furia
Quitarme las vendas para irme lejos.
Ya me repugna su imagen
Por qué me repugna la mía sintiéndome miserable
Al ver semejante acto de desprecio.
Con sentimiento delirante en que clavo mis ojos en su moribundo sentir frio
Me detesto y los pies tropiezan,
Voy a arrancarme entonces los callos
Para no tener más que ver y mirar mierda,
Voy a arrancarme los ojos si hace falta
Para no sufrir las bajezas de lo inculcado en pos de generar diferencias,
Voy a arrancarme lo brazos si hace falta
Para no tener que abrazar lo que la bajeza a mi mano alcanza
Lo que en la pobreza a mi mano le hace falta,
Ya no mirare ni tragare el vómito de quien quiso en mí instalar el odio
Ya no mirare más como el repugnante ser de enfrente se cruza de brazos sin más,
Ya no mirare como mutila su vida por miedo de vivir con sus ideas y nada más.
Se rasgan las patas de la silla que me ancla
Ahora puedo correr sin cadenas que me retengan a ver la podredumbre insensatez que nos instauraron por no querer perder.
Que grite canallamente
Tal vez algún oído desprovisto caiga en las redes de sus mentiras creadas para los que no pueden ver
Que grite y se pudra en el retumbar de el mismo,
Yo me iré con las melodías
Aunque mis pies simulen estar rendidos.

martes, 1 de noviembre de 2011

Invento de mi para mi

Eligieron por mí
Con anterioridad y sin mi consentimiento
Eligieron por mí,
Para mí consagración y mi derrota
Eligieron por mí,
Entre la vida y los pesares que la misma denota,
Eligieron por mí.
Tanto me costó darme cuenta
Tanto hubiese necesitado hacerlo para entonces!
Hoy solo veo entre sombras,
Solo entre colores cuando la risa no abandona
Lo que fue mi vida en un puñado de incontables hojas,
La veo como espejo de la irrealidad
Irrevocable que me toca.
Tuve que sortear mi suerte al azar
Tuve que comprender sin ideas lo que sucedía a mi lado sin mirar
Tuve que reír aunque mintiendo por no llorar,
Tuve que callar gritando para no estallar.
Cuanto me hubiese ahorrado con tan solo saber una verdad,
Cuanto hubiese ahorrado fingir para poder sentir mas,
Cuanto me hubiese ahorrado sin buscar siempre la comprensión donde no existía tal,
Cuanto me hubiera ahorrado por juzgar menos mi realidad.
Inconcebible se me presenta la idea incompleta
De haber hallado respuestas sin salida
A mi vida,
Por mi elegida, pero no conducida por mis manos trémulas y raquíticas,
Incomprensible se me presenta a veces
Cargada de amor y melancolías
Amor por lo que consagre
Melancolía por lo que dolorosamente no pudo ser.
Buscaba el amor desesperadamente
Buscaba la calma fervientemente
Y me encontré con armas banales que solo arruinaban mi mente,
Quien me fabrico se olvidó de añadir en mí la capacidad de sentir en mí el afecto de los otros
Quien me creo se olvidó de las cantidades de dosis de desprecio que me instalo
Y me costó eliminar
Quien me creo se olvidó de acordarse cuanto pesaba todo su mal dable a otros sin importar.
Tanto me hubiese ahorrado de haberlo comprendido antaño
Que ya mis ojos mirarían distinto.
Tanto hubiese ahorrado
Que entonces no hubiese vivido,
Si solo con la idea y la teoría hubiese convivido
Nunca hubiera aprendido lo que es llorar entre suspiros,
Lo que es amar con la fuerza delo inexplicable
Lo que es reír con las entrañas desde el sector del alma más vulnerable.
Tanto me hubiese ahorrado
Tanto me hubiese ahorrado que sería solo un invento a la suerte legado
Vivir…
Pienso que vivir es como caminar en el círculo tropezando siempre las piernas entre si
Es reír llorando las lágrimas que la risa provoca y genera luego el llanto
Tanto me hubiese ahorrado que los sueños ya estarían entregados
Entonces nada pierdo y nada entrego
Solo mi ser completo a la espera de lo que espera…
Solo lo que queda del invento malicioso devenido en persona
Solo las cadenas que se van soltando tras mi sombra
Y entonces ahí
Solo ahí…
Mi imagen de mujer tranquila,
Mi imagen de mujer feliz
Pudiendo ser lo que no querían que sea para fingir.