No me digas que ya no soy yo,
No digas que ya no sos vos,
Solo ves las luces de los que no son
No me digas que no hay dolor.
Que no me digan que allá no existe el dolor
Que no me digan que allá no existe el hambre y la desesperación
Si donde ellos ven odio yo veo amor
Si donde la gente se mata yo veo nacer una flor
No me digas que el odio mastica la depresión
si las depresiones las espantamos abrazando el corazón
Si el odio lo borramos dando caricias donde solo los golpes marcaron las edades de los que no sabían aun de la razón
Y ellos sueñan, ellos ríen
Ellos ahora sueñan y ríen y por allá se ametrallan sin tregua
Por allá los que no ven las luces siguen las peleas
Peleas de lo inexistente que solo es materialismo omnipresente porque no existe más allá de la mirada egocéntrica de algunos
Y los sin luces ya no sufren sino que ríen,
Y los de las luces de las ciudades del derrumbe se ven tristes y maltratan su existencia
Los de las luces de la ciudad deforme donde todo es apariencia y desorden organizado
Viven en el frasco de toda la miseria que dejo algún otro con sus creencia elitistas sobre el gobernar manipulando almas de quienes no podían hablar porque antes los torturaron sin piedad
Y ahora me dicen que no hay dolor, que los sin luces no sufren depresión, que los sin luces no ríen y no ven el mundo con aceptación.
Los otros no ven el mundo con aceptación por que solo ven una parte,
Los otros sufren depresión por lo que anhelan y no pueden comprar,
Los otros no ríen por que no se puede reír donde la hipocresía corona y no existe bondad,
Los otros que no ven esas luces a lo lejos porque para ellos el suburbio no existe no ven el mundo con aceptación por que lo masacraron en un acto de egoísmo y ansia de un poder que los cegó.
Entonces...
No me digas que ya no soy yo,
No digas que ya no sos vos,
Si no podes ver las luces de los que no son para vos.
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