Que método malévolo utilizamos al pedir perdón, Cuantos perdones no escupimos por su mal olor, Cuantos perdones nos tragamos por la vieja y ambigua compasión.
Intentamos morder nuestras lenguas y pegar nuestras bocas, intentamos quedarnos ciegos y que nuestros oídos no oigan. Intentamos vanamente y sin gracia, nos convertimos en sombras de una figura a nuestras espaldas.
Mejor dejemos la ceguera a los vampiros que nos manipulan, la sordera a los santos que no ayudan y por ultimo dejemos el tartamudeo a los mentirosos que nos derrumban.
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