Para que jugar al azar con falsas promesas?
Par que barajar de nuevo encima de la vieja mesa?
Todo lo habitante pesa y solo queda la vieja espera.
Las pupilas se dilatan detrás de las cartas amarillentas
Y es que las mentiras reaccionan en nuestras miradas
inquietas.
Dejar que el azar se funda… nada nuevo traerá,
Dejar que los vientos se lleven todas esas cartas con las
que solíamos jugar.
Hay que emprender el juego de no juzgarnos mal,
Lo incomprensible tiene cuerpo de maldad
Y lo simple cuerpo de monstruosa frialdad,
De nada sirve nada explicar…
Si las palabras que digo no las entenderán jamás!
Solo mi alma sabe de banalidades
Solo yo sé de mis pesares
Solo yo de mis sonrisas y sueños de primaveras
inalcanzables.
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