Era como un tango sin melodías
Todo el resplandecer intranquilo de mi consciencia,
Inconsciente
De mi yo intentado ser otro.
Era la melodía olvidada de las desfragmentaciones que habría
para entonces sufrido mi alma.
Pero ahora no descanso,
No puedo hacerlo,
Dormir sin sueños para mí no es dormir
Y siento,
A veces,
Como entre las tiniebla de la densa brisa
Que mis sueños huyen por los senderos por donde se conquistó
alguna vez mi risa.
Y entonces no existe
en mí el tango
¿Qué sentido tendría escucharlo si no siento la risa
Si no existe más que el dolor sin el mismísimo dolor?
No tendría ningún sentido,
Como mí ahora,
Un ahora nulo por falta de certezas que ni siquiera sé si
quiero.
Incomprensible emoción que se desvanece
Y luego resurge aun con más ánimos de bendita resurrección
Que en verdad es como la muerte irresoluta pero inquieta.
Y entonces ahora veo en los senderos la oscuridad
Aun estando repleta de luces todas las calles,
Como la majestuosa idea corre generando melodías
Aun veo como por entre la marea de mi descontento
Brota de mí,
En algún recóndito
espacio de mi mente encrucijada
Un sentimiento que me asecha y me llevaba a la desgana.
Desgana de escuchar las melodías antes amadas
Desgana de saberme pobre
Desgana de ser felizmente infeliz,
Por qué un infeliz es también feliz
La infelicidad viene de la felicidad porque si no la primera
No le sería permitida por sí mismo a ninguno.
Y me retrotraigo,
Me desvanezco
Me consuelo con los versos que no eran más que simples
versos
Pero que sin embargo tenían toda la riqueza y la certeza de
un gran verso
Y es que es del corazón de lo que no se puede escapar,
Aun ni siquiera sin él se puede escapar de el
Porque sin el quedaran para entonces,
Para la posteridad,
Las melodías y las prosas que se realizaron luego de sufrir
y amar.
Y para entonces, para
el hoy
Pensar,
Pensar que esto es incoherente
Como pensar que también el pensamiento es incoherente,
Por qué el pensamiento y el corazón no podrán ir nunca
juntos por los senderos
No puede convivir el uno con el otro,
Como tampoco puede convivir el uno sin el otro,
Solo son momentos y hay que divisarlos para que no brote la
confusión.
Para algunos será la razón,
Para otros el corazón
Pero la realidad de mi hoy es que ya ese tango me congela
La columna inmóvil apoyada sobre el paredón.
Y no puedo mas que sentir ganas de llorar,
No puedo más que mirar el sendero
Junto con miles de mis
mascaras que han quedado en los bancos de la desbastada ciudad
No puedo más que buscar los disfraces que me llevaron a
ocultar la verdad,
La única verdad,
Ni siquiera sé porque necesito la verdad
Si después de todo no creo demasiado en las verdades,
Pero una fuerza me impulsa a buscar
Y a veces ese impulso me atrapa aunque intento escapar.
Y el tango suena en mí,
Quiere revivir
Pero no podrá revivir en mí!
Hoy me opongo a él,
Esta noche me opongo a él.
Hoy no puedo dormir con el cansancio de mi cuerpo,
No puedo dormir con las miles de melodías sin versos
No puedo dormir con mis miles de versos
No puedo dormir sin sueños
Porque entonces,
Para entonces ya habría muerto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario