lunes, 9 de abril de 2012

Viaje a nosotros mismos

Cuan ecuánime es la risa cuando no se improvisa y solo vive
Que superfluo se vuelve todo cuando quien ríe calla,
Hay que gritar y sentir que se tienen alas
Sino vendrán los gritos de la desesperación de no sentir nada
Hay que reír aunque las lágrimas de dolor nos conviertan en canallas.
Dejar atrás la idiotez de sentirnos fuera y empezar a vernos dentro;
Hay que dejar las máscaras para que los disfraces no se fundan en desgana
Hay que revertir la desgracia para solo reír con ansias.
Tanto tiempo se pierde aniquilando emociones regaladas!
Que tanto valdría la vida si no sentimos el vibrar del alma,
Nada, nada valdría más que mísera gota de agua putrefacta.
Cuando aprendí a reír, no sabía lo que era sentir
Cuando aprendí a sentir me fui olvidando de reír,
Cuando aprendí del dolor
Me fui olvidando de mi caparazón,
Cuando deje la máscara y vi que mi risa esperaba dibujada.
Si se sueltan entonces las cadenas que a la angustia nos atan
Si se abren entonces los ojos para ver más colores y no una tierra desgastada,
Si hacemos un viaje introspectivo hacia nosotros mismos
Entonces ya habremos alcanzado la felicidad resguardada.
Usar las alas y volar,
Nada más nos podrá salvar
Dejemos que las lágrimas nos conviertan en canallas
Dejemos que la risa funda la desesperanza
Así entonces alcanzaremos la emoción anhelada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario