A veces veo el mundo caer sobre mí y no me detengo
Ni siquiera oso elevar mis manos con la ilusión de atajarlo,
Nada, nada en la inmovilidad que me corona,
Nada y yo convertida en sombra debajo del mismísimo mundo que aplastante
Se me presenta con ansias de despojarme tal vez de lo único que tengo
La certeza de saberme parte de una parte que ni siquiera existe,
Saberme ser ambulante
En un mundo de millones de seres divagantes
Divagando también por consecuencia como ahora.
Con la razón innata
Pero también con la incomprensión innata
Que todo lo habita alrededor
Y nada transforma porque todo lo funde,
Y me detengo entonces presurosa tal vez,
A preguntarme
Oh casualidad de hechos,
Controversias
Que será de mí sin esta tierra
Me pregunto en consecuencia
Que será de mí sin las emociones que me complementan,
Que será de mi sin estas manos quejosas que nada atajan y todo por nada lo arrojan.
Ya me arrojaron también así a mí misma alguna vez
Y caí
Caí profundo
Me enmarañe el cuerpo en sosegados recuerdos inoportunos,
Caí en el pozo del infortunio,
Tanto jugo conmigo el mundo!
Que no me asombra que ahora intente aplastarme
Ya nada de el más podría asombrarme
Que la sola vista de verlo tan enormemente desgastante.
Tantas veces me mato antaño que mis manos no han de ser tan tontas para no intentar atajarlo!
Ah si pudiera…
Tan solo no respirar esta podredumbre desbordante,
Si pudiera muy a pesar mío olvidarme!
De que servirá vivir si las manos se achican y se hunden en su egocéntrica película sin fin?
De que servirá entonces vivir si somos tan poca cosa que no aprendimos a vivir?
Ningún sentido queda para los pensadores, los filósofos, los científicos los escritores
Ningún sentido queda cuando la pluma se agota y la tinta se derrama bajo las sombras de persona no inmunes a la derrota,
De nada sirve entonces estar viva,
Que me aplaste el mundo si de mí se antoja!
Que me aplaste ahora mismo
Como ya lo hizo,
Que me aplaste y vuelva convertirme en cobarde!
Prefiero ser cobarde que despreciable sombra ambulante de muecas detestables
Prefiero que me aplaste que vivir condenada a la infelicidad que en él se pavonea
y nunca da en mi revancha,
Que me plaste entonces!
Ya nada podrá matarme.
Que más dará en mi la esperanza de vivir que mi propia risa?
Que más?
Salvo que aquella risa no concurre a mí ni tampoco me es dable,
Que habrá en lo oculto de mi sentir que reprime y luego estalla?
Por qué enjuiciar y pre enjuiciar la calma que no alcanza?
Que conquistador de hazañas se ha llevado mi calma?
Que vendedor de razón se ha llevado mis ideas olvidadas?
Nada podrá darme el mundo que no conozca,
Nada más podrá hacer que matarme nuevamente
Habrá miles de otros mundos inquietantes a la vera de su suerte
Habrá miles de circundantes satélites inherentes,
Solo que ninguno es para mí
Así como no soy para nadie ni para ninguno
No puedo ser,
Nada soy
Más que mero reflejo de lo que implantaron en mi razón,
Nada seré entonces!
Solo me mantengo como ente minucioso
Solo permanezco como una parte de un todo que también es nada.
Ya vendrán nuevas mascaras
Los callos en la cara no me cuentan nada,
Ya vendrán nuevas mascaras
Y junto a ellas tal vez en un hipotético caso
Encuentre mi renacer en una realidad más elevada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario