Todo cuanto encuentro lo quiebro,
Lo rompo
Lo desvanezco,
Todo cuanto quiero lo aborrezco,
Todo cuanto temo aun en el dolor tolero,
Todo cuanto soy no comprendo.
Solo tengo la ideas que tengo!
Veo en el sucio reflejo del agua corriendo debajo de mí
Mi cara manchada y marcada por mis uñas,
Miro entonces mis manos húmedas,
Resecas de inimaginable fealdad resultan,
Las contemplo con mis ojos repletos de lagañas y lloro
Mi pelo enmarañado hace que los ojos ya perdidos lloren al penetrar en ellos
Mis piernas enredadas y golpeadas visten sobre mí la desesperación de no poder salir de una vida desgastada
Mi silueta desfigurada,
Mi vientre que no es vientre cruje,
Chilla
Se lamenta y aniquila.
El puñal tan cerca mío,
No me atormenta más que mi misma imagen de mujer rendida
El arma que podría alcanzar de necesitarla no se aqueja más que mi pesar al saberme solo espina.
Espina en medio de la tierra,
Tan insignificante como todas ellas
Solo logrando que nade se acerque,
Solo pinchando para que nadie ose ni siquiera rosarme,
Solo molestando en el medio de la nada,
Pinchando insaciablemente la calma
Perturbando maliciosamente el espacio del alma
Entonces mi mente, congelada y moribunda
En su lecho que es la tierra de toda la herencia póstuma
Se marea entre viejas ideas y emociones nuevas,
Se marea al rondar por la circundante esfera de la desesperante maña de buscar respuestas.
Halla en si el eje
Mirando fijamente la espina
Que no es más que el pinche de las realidades no consagradas en vida intentando llenar su cavidad vacía de conocimiento fundido en poesía,
Ahí en el medio
Al medio de la nada misma
Ahí en el medio,
En el centro de las irrelevantes formulas que intentamos cada día
Cae, rendida como quien en medio del desierto se agota,
La respuesta.
Ya las neuronas muertas,
Ya las manos de puños apretados inmóviles,
Ya los ojos fundidos en crucigramas irresueltos
Ya ahora yo misma insuficiente
Ya ahora mi imagen indefectiblemente decadente
Ahora misma la consagración de mi mente espacio
Ahora mismo la muerte de mi mente espacio,
Ya ahora todo lo irresoluto resulta resuelto,
Entonces con todo resuelto,
No queda vida en el mundo del conocimiento,
No quedaran preguntas que hacerme en mi moribundo lecho
Ya entonces cerrare mis ojos,
Buscare en la nada nuevas preguntas,
Cerrare los ojos y tal vez, en otra dimensión halle nuevamente ideas por las cuales seguir viviendo;
Entonces no tendré que apretar con mis nudillos gastados el puñal,
No tendré que gatillar con mis dedos lastimados el arma para aniquilar mi mente por que ninguna idea surja ya.
Queda solo la nada
Y entre semejante majestuosidad resonante y ahora muerta.
Me veo nuevamente
Ya agotada,
Mi cuerpo yace al lado de miles de ideas olvidadas.,
Mis piernas mueren en la ingratitud de mi mente ignorante y desgastada
Mi mente muere y junto ella mi imagen de mujer rendida se levanta,
Solo para encontrar en le levantarse alguna respuesta olvidada,
Cae, se levanta y cae, la idea muere,
Todo muere…
La espina picha mi mente y muero entonces sin más frialdad que una flor agonizante en septiembre.
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